Archivo de la etiqueta: misterio

‘Diez negritos’, de Agatha Christie

No guardo especial recuerdo de mis lecturas juveniles de Agatha Christie. Leía sus novelas, hasta el final, por lo general sin adivinar al culpable (en contra de lo que todo el mundo me decía, ¡qué se le va a hacer!), creo que sin particular emoción. Sin embargo leo ahora el clásico Diez negritos y lo disfruto por la trama tan cuidadosamente enredada, la intensificación del espacio cada vez más cerrado y angustiante y el uso de unidades narrativas muy breves. Quizá lo que más me distancia es la caracterización de los personajes, porque los tópicos son muy funcionales pero envejecen pronto. Al lector español en general le distanciará el no haber crecido con la nursery rhyme que sirve de esqueleto de las diversas muertes, con lo que se pierde naturalidad y anticipación, e incluso algún juego, como el de saber cómo terminará la historia de Vera (One little Injun livin’ all alone. He got married and then there were none frente a He went out and hanged himself and then there were none). A cambio no tiene que sufrir los embates de la corrección política, que han llevado a cambiar los niggers por indians y soldiers y el título por And then there were none. Sea como fuere, sigue siendo una novela de misterio de lo más eficaz.

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‘Filo entra en acción’, de Christine Nöstlinger

Filo entra en acción, de Christine Nöstlinger, es una novela de misterio ambientada en un instituto y protagonizada por un grupito de personajes caracterizados a grandes rasgos: el gordo inteligente (el Filo), el guaperas sensible (el Sir), el impulsivo (el Picas) y una chica demasiado atada por su madre (Lillibeth).

Sin embargo, más que por el enigma, destaca por los estados de ánimo. Escrita con multitud de coloquialismos y bastantes momentos de enfado, apenas hay adulto que no sea risible y no merezca el desprecio bien de la voz narradora, bien de los protagonistas. De hecho, apenas hay personaje que no sea objeto de críticas, porque los propios compañeros del aula, en su mayoría, actúan con mezquindad. Así pues, más que una novela de misterio, satírica o incluso de retrato de la agresividad de rechazo propia de la adolescencia, a mi entender se trata de una novela moral, escrita para defender un modelo de relaciones humanas menos angustiante, que deje vivir a los demás según son sin juzgarlos, etiquetarlos y condenarlos. Casi todo el mundo lo pasa mal y encuentra una ocasión de crecer (que no necesariamente aprovecha); la voz moral expresa la pondrá Filo, en defensa de una mayor racionalidad (menos impulso guiado por los sentimientos) y más cariño y amor entre todos. A cambio, todo esto le resta tensión narrativa y tampoco hay un planteamiento con la fuerza simbólica y emotiva de, por ejemplo, Me importa un comino el rey Pepino.

  • Christine Nöstlinger, Filo entra en acción. Ilustraciones de Tino Gatagán. Traducción de Luis Pastor. Espasa-Calpe, Madrid, 1984, ISBN 84-239-2729-6. Planeta&Oxford, Barcelona, 2005, ISBN 84-96336-65-4. Ilustraciones de Fran Bravo: Planetalector, Barcelona, 2010, ISBN 978-84-08-09084-7.
  • Filo entra en acción en Bienvenidos a la fiesta, en el SOL y en La hora del lector del IES La Fuensanta de Córdoba.
  • Christine Nöstlinger en este blog.

La última noche de La Luna, de Jorge Gómez Soto (colección Laberintro)

Me ha picado hasta el final La última noche de La Luna, de Jorge Gómez Soto (web | blog) una novela de terror, misterio, amor romántico y crisis familiar, integrada en la colección Laberintro, de SM.

A primera vista, Laberintro recupera el modelo de gran éxito de Vive tu propia aventura, donde el desarrollo y el fin de la historia dependían de las decisiones del lector; pero considerado en detalle, introduce cambios y mejoras de alcance.

Así, es una novela más extensa (esta en concreto, 270 p.), para lectores mayores (+12) y sin ilustraciones. Por otro lado, más que cincuenta o setenta posibles historias, es una única novela cuyo desarrollo completo y final feliz solo se alcanza eligiendo bien o con suerte. El peso de la suerte es menos reducido; no abundan aquellas elecciones vacías de Vive…, donde se decidía al azar entre el camino de la izquierda o el de la derecha, sino que suele importar el haber pensado en qué es lo más idóneo (a veces, lo menos descabellado, como es propio de una novela de terror). El número de decisiones es menor y la lectura incluye siempre remisiones: o bien la historia avanza, o bien da un rodeo o toma un atajo, o bien llega a un final muerto en el que se nos indica por dónde seguir la lectura (qué decisión habría ido mejor y a qué página debemos ir). Eso evita el inconveniente de Vive…, donde uno iba marcando las páginas anteriores para poder retomar la historia y conocer todos los finales sin necesidad de comenzar otra vez desde el principio. Como esta novela en concreto de Gómez Soto es, en el sentido medieval, una comedia (empieza en el infierno y termina en el cielo, digámoslo así), se da la curiosa circunstancia de que todos los finales salvo el último son infelices, porque no solo no se resuelve el misterio, sino que tampoco se solventa la crisis familiar. Como anuncia el nombre de la colección, en realidad se trata de una novela-laberinto y el mecanismo anima a perseguir el centro.

  • Jorge Gómez Soto, La última noche de La Luna. SM (Laberintro, 2), 2005. Cubierta de Marcelo Pérez. 270 p. ISBN 84-348-4215-7.

El ojo de cristal, de Cornell Woolrich

El ojo de cristal. Charlie saldrá esta noche, de Cornell Woolrich, reúne dos cuentos policíacos en cuyo argumento resulta esencial la relación de padre e hijo. Me parece un ejemplo destacable de libro correcto —un libro más— convertido en un buen libro —un libro recomendable— gracias a la labor editorial: los cuentos se contrapesan y permiten varios temas de diálogo, la traducción es adecuada y no he encontrado erratas, se anotan al pie los términos difíciles, se incluyen al final unas pocas actividades claras de comprensión y comentario y no solo se ha elegido a un ilustrador —August Tharrats, «Tha»— capaz de extraer toda la expresividad a la historia, sino que se le ha permitido trabajar en color y en gran número de páginas. En la imagen inferior, un ejemplo extremo de un momento culminante del primer relato.

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  • Cornell Woolrich, El ojo de cristal. Charlie saldrá esta noche. Ilustraciones de Tha. Vicens Vives (col. Cucaña, 8). 144 pp. ISBN 84-316-5358-2. Traducción de Jordi Arbonès.

Historias secretas del espacio, de Joan Manuel Gisbert

Historias secretas del espacio, de Joan Manuel Gisbert, es uno de los muchos libros del autor que abre las puertas al misterio, con una fe poderosísima en lo que quizá cabría denominar «lo real increíble». Tres astronautas suelen celebrar una reunión anual en el hostal de El Corzo Gris; se trata de un encuentro estrictamente privado, al que nadie más puede asistir, en cuyo transcurso refieren un relato crucial de su experiencia del año pasado (un relato literario completo, incluido el título; la fe de Gisbert en el misterio corre en paralelo a la defensa de la literatura como útil de conocimiento). Thomas Braun, el joven hijo del posadero, que se halla «en el umbral de ser mayor», aprovechará la ocasión de servirles para escucharlos desde un escondrijo y, con ello, hacerse con su primer secreto, «un secreto formado por secretos del espacio».

Miré la esfera como nunca había mirado cosa alguna. Al principio no vi más que su luminosa superficie.
Después, poco a poco, mi mirada fue capaz de atravesarla porque ella se fue haciendo transparente, como si quisiera mostrarme su interior.
Me dije varias veces que estaba ante un desconocido objeto del Universo. Tenía que estar preparado. A partir de aquel instante algo extraordinario podía ocurrir.
Entonces me pareció que la gran esfera se abría.
Al mismo tiempo noté que yo flotaba. Me salí de la silla metálica suavemente y fui descendiendo, ligero como el aire, hasta el mismo interior de la esfera.
Allí todas mis sensaciones cambiaron, excepto la de flotar en el vacío. Me parecía haber recorrido en segundos una distancia incalculable.
Vi, como nunca lo había visto o imaginado, el infinito de los espacios. Vi nacer estrellas en remotas galaxias. Vi nubes de polvo cósmico incandescente. Vi la espiral de gigantescas nebulosas. Vi agujeros negros cósmicos que se tragaban luceros erráticos. Todo era fascinante.
Escuché el silencio supremo de los mundos, el rumor deslizante de los cometas, el crujido del deshielo en planetas glaciales, las explosiones de energía en soles aún sin nombre, los fragores de muerte de una estrella y el aliento de la vida en miles de cuerpos siderales.
Entonces, con una lucidez desconocida, comprendí qué era la esfera: ¡un espejo total del Universo!
Pero eso sólo podía comprenderse estando dentro de ella, como yo estaba.
Había tenido la inmensa fortuna de encontrarme allí en el momento en que la esfera mostraba su verdadera naturaleza.

(«Lo más hermoso del mundo»)

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Ilustración de Toni Garcés, de un pasaje anterior del mismo cuento

  • Cito por la edición de 1995, ilustrada por Toni Garcés: Edebé, Tucán (verde, 75), ISBN-10: 84-236-4191-0.

El pazo vacío, de Xabier P. Docampo

El pazo vacío (O pazo baleiro, Anaya, col. Sopa de libros, 1997, con pequeñas ilustraciones de Xosé Cobas) es una excelente novela de intriga de Xabier P. Docampo, un narrador que domina especialmente bien la creación de ambientes (aunque esta no sea una novela de terror). Creo que hay varios elementos que la hacen sobresalir del panorama más habitual, que en la novela juvenil es a mi juicio algo triste: predomina el realismo tanto en la descripción de los personajes como en lo que persiguen y logran; hay un personaje adulto bien retratado y con un papel clave en la trama, como es Delio; se trabaja muy bien la verosimilitud, integrada en la novela sin deus ex machina, salidas increíbles o apariciones demasiado oportunas; el vocabulario y las descripciones son lo suficientemente ricos como para ampliar la capacidad lingüística de los jóvenes, sin que por ello sea un libro difícil de leer; y el libro plantea temas necesarios, pero sin didactismo o, dicho de otro modo, sin torcer la trama de forma que cuadre con la intención moral, sino llevando la trama de modo que permita pensar sobre cuestiones morales o de las relaciones personales. De lo más recomendable, a mi modo de ver.

Lectura y placer: unas palabras de Elia Barceló

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Será verdad que la literatura infantil y juvenil es cada día un poco más visible, porque el otro día, en las páginas de opinión de un diario comarcal, encontré una reseña de Cordeluna, la novela de Elia Barceló que obtuvo el premio Edebé de 2006. Allí se reclamaba la necesidad de olvidarse de etiquetas, como la de «literatura juvenil», y hablar a secas de literatura. Lo que vale, vale; y lo que no, a la basura, en suma (entiendo yo). Poco más hay que decir y, por mi parte, estoy de acuerdo en lo esencial.

También es cierto que Elia Barceló puede ser un caso un poco especial: profesora en una Universidad de Filología austriaca10px-external-3.png, en Innsbruck, y doctorada en Julio Cortázar, reivindica sobre todo el placer de la lectura. Extracto unas palabras de la nota que le dedicó la revista CLIJ10px-external-3.png. en su número de abril de 2007.

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