Archivo de la etiqueta: miedo

Mendacidad

En una avenida de mi ciudad se suele instalar un grupo que, con cuerda y un cubo de agua jabonosa, hace unas pompas descomunales. El paseo es despejado y el baile de las pompas al viento es fabuloso. A mis hijos les encanta y les desata la alegría primitiva de los huskies en la nieve. Las persiguen con esa risa particular en la que late aún la alegría pura de los bebés.

Ese grupo dedica a vino buena parte de la calderilla que recoge en el sombrero y abundan las peleas entre ellos. La frase más expresiva al respecto me la dijo mi hija mayor: “Me da miedo cómo dicen ‘gracias'”.

¿Qué obra de literatura infantil recoge esta dualidad que mis hijos perciben perfectamente, de observar a la vez belleza y degradación, de sentir a la vez felicidad y miedo? Quizá la haya; lo que yo he leído presenta casi siempre a una especie de mendigo mágico y no alcoholizado, de trato sutil, no abotargado. Pero si no recogemos estos temas que a ellos les llegan tan hondo por los dos lados, por el de la vitalidad y por el del temor, ¿para qué escribimos?

Terrible, de Alain Serres y Bruno Heitz

Terrible, de Alain Serres, me un parece un cuento bonito y eficaz sobre una de las causas de la asocialidad agresiva: el miedo a resultar ridículo. Las ilustraciones de Bruno Heitz, por su parte, destacan por su claridad y, de nuevo, su eficacia y expresividad. Se trata además de un álbum grande, bueno para manejar con grupos.

El lobo Terrible, grande y vestido siempre de negro de la cabeza a los pies —no se quita nunca las botas ni los guantes negros—, goza de asustar a cuantos lo rodean: a los niños, a los demás lobos, a los monstruos de la oscuridad e incluso a su esposa e hijos. Pero la hija mayor tendrá una idea que la familia se confabula a llevar a la práctica mientras el padre duerme, idea que surtirá un efecto asombroso, al desvelar un secreto del todo inesperado. Al despertar, el padre comprobará cada vez más apesadumbrado que, una vez desvelado tal secreto, no hay modo de ocultarlo y la vieja estrategia del terror no le sirve de nada. Pero por fortuna, en su casa lo reciben con los brazos abiertos, contentos de que ahora sea, por fin, terriblemente tierno, y eso restaura la relación rota entre padre, esposa e hijos.

  • Alain Serres y Bruno Heitz, Terrible. Libros del Zorro Rojo, Barcelona, 2010. 978-84-96509-77-1.
  • Información de la editorial (de donde tomo las imágenes).

La casa de la abuela, de Pep Bruno y Matteo Gubellini

darabuc-gubellini-pep-bruno-la-casa-de-mi-abuela

La casa de la abuela, de Pep Bruno (Por los caminos de la tierra oral) y Matteo Gubellini (web), es una divertida historia de miedo en la que la ilustración, repleta de guiños, cuenta más de lo que dicen las palabras, puesto que los que se llaman «la abuela» o «Francis» son en realidad, según vamos viendo, personajes salidos de las historias de terror («la casa de la abuela», claro, tampoco es que sea un lugar libre de lobos en el imaginario infantil).

Lo que iba a ser quizá un simple cumpleaños (aunque ya hay pistas claras, en la cubierta y las guardas, de que la ambientación no es la de una típica familia amable en día de fiesta) se convierte en una historia de miedo, alivio y finalmente, risa y aplauso con un desafío al lector.

darabuc-gubellini-abuela-2

darabuc-gubellini-abuela-3

  • Pep Bruno y Matteo Gubellini, La casa de mi abuela. OQO, Pontevedra, 2009. 36 págs., 25×23 cm. 978-84-9871-211-7.

Si a dos calabazas huecas…

 

darabuc-halloweeen_kuerbis_knautschi.jpg

Si a dos calabazas huecas

les da risa nuestra angustia…

¿Cómo es que de sentir miedo

no quieres reírte tú?