Archivo de la etiqueta: a partir de 9 años

‘El marangolotio’, de Carlos Murciano

Carlos Murciano. Ilustración de Fernando Gómez. (Pulsad en la imagen para ampliarla.)

  • Carlos Murciano, La niña calendulera. Don Abecedario. Ilustraciones de Fernando Gómez. Hiperión (Ajonjolí, 34), Madrid, 2003. ISBN 84-7517-769-7.

Y entre líneas… un pirata, de Zandra Montañez y Cristina Peláez

Hace un tiempo, un lector de este blog echaba en falta más poesía de aventuras para niños, que ejemplificaba en Espronceda y su «Canción del pirata». Y entre líneas… un pirata, de Zandra Montañez y Cristina Peláez, es un álbum de poesía para Primaria que propone un juego similar, combinando piratas, aventuras y amores arrebatados con los personajes de los cuentos populares. Lo publica M1C en la colección «Caracoles en su tinta» y suena así:

Hace años, muchos años,
y sobre el viejo anaquel,
descansaba el libro aquel
con esos cuentos de antaño.
Con una señal marcada,
la página del pirata
que con casaca escarlata
emprendió dura emboscada.
Quería ver a su amada,
la bruja Marina Puerto,
que lo dejó medio tuerto
por ir cortejando a un hada.
Se fue la bruja Marina
con el pirata Merlín,
de uno a otro confín,
de la Antártida a la China.

Sacó iracundo su espada
y trepó por los renglones,
y vocales a empujones
lanzó contra la portada.
La eñe se le enfrentó
y le dijo: —¡¡Bandolero!!
Con varias letras te espero,
abajo, en otro renglón.

Las consonantes, armadas
con varios puntos y comas,
se escondieron tras las lomas
en un cuentito de hadas.

Asustó a los tres cerditos
al brincar desde el bajel
con ese grito tan cruel:
—¡¡¡Que los aplasto, gorditos!!!

Con su casaca escarlata
y sus botas de charol,
se embarcó nuestro pirata
hacia un poema de amor.

Las ilustraciones, que representan los saltos de una página a otra y el mundo exterior real y ficticio, son expresivas y dinámicas; el texto se dispone de varios modos, con frecuencia como olas o textos de páginas abiertas; también hay acumulaciones de letras, sobre todo en los combates.



Un defecto que mejorar, a mi juicio, es la presentación ortotipográfica: faltan algunos puntos, sobra un acento (y quizá las exclamaciones multiplicadas) y entiendo que las comas no siempre están donde deberían.

  • Y entre líneas… un pirata, de Zandra Montañez (texto) y Cristina Peláez (ilustraciones y diseño). M1C, Alcalá la Real, 2009. ISBN 978-84-937104-8-4.

Máziel Spück y el misterio del cuadro, de Pepe Serrano

Máziel Spück y el misterio del cuadro, de Pepe Serrano, con ilustraciones de Juan Bauty (blog), es el primer título infantil y juvenil de una nueva editorial con sede en Teruel, Ediciones Nalvay.

Se trata de una historia simpática, protagonizada por un perro, el pintor Máziel Spück, que se verá obligado a actuar como detective para resolver una desaparición. Contará con la ayuda del imprevisible gato Sinatra y del sabio escarabajo don Luis Mirasuelos y se enfrentará a las ratas de alcantarilla y un cocodrilo temible.

La historia avanza con una mezcla de humor tranquilo, aventura y paulatina resolución del misterio, en general con buen ritmo y una motivación interior al relato bien conseguida. Para ser un primer libro, es de notar que la presentación general y ortotipográfica es cuidadosa, pulcra incluso, y solo extraña un interlineado doble más propio de un manuscrito que de los libros que se suelen ver para esta edad. Las angulosas ilustraciones de Juan Bauty, de tono ligeramente humorístico, abundan sobre todo en las emociones y el carácter de los personajes.

  • Pepe Serrano, Máziel Spück y el misterio del cuadro. Ilustraciones de Juan Bauty. Ediciones Nalvay, 2009. 978-84-937518-0-7.

Historia de la resurrección del papagayo, de Eduardo Galeano y Antonio Santos

darabuc-galeano-santos-papagayo-zorro-rojo-cubiertaHistoria de la resurrección del papagayo, de Eduardo Galeano y Antonio Santos, es un cuento mítico sobre la capacidad creativa del hombre (o quizá de algunos hombres) a partir de las emociones. Como es un cuento de Galeano, exhibe opciones ideológicas muy claras que contrastan con las mayoritarias de la tradición: el creador no es Dios ni un dios, sino un hombre; no es noble ni erudito, sino un humilde alfarero; y no es blanco, sino negro. La editorial, Libros del Zorro Rojo, indica que se trata de una leyenda del nordeste brasileño; desconozco qué cuota de autoría corresponde en concreto a Galeano, pero sea como fuere, no desmerece lo que uno espera de este autor particularmente conocido como voz crítica. El cuento se había publicado antes en Las palabras andantes (1993).

La historia está contada con gran sencillez (no como cuento acumulativo, pese a que en cierta medida lo es). «El papagayo cayó en la olla que humeaba. Se asomó, se mareó y cayó. Cayó por curioso y se ahogó en la sopa caliente. / La niña, que era su amiga, lloró. / La naranja se desnudó de su cáscara y se le ofreció de consuelo. El fuego que ardía bajo la olla se arrepintió y se apagó. Del muro se desprendió una piedra. El árbol, inclinado sobre el muro, se estremeció de pena, y todas sus hojas se fueron al suelo.» Es una cadena de reacciones de pesar, que continuará hasta alcanzar al hombre (que se queda sin palabras). En ese punto, «el alfarero de Ceará quiso saber» y, tras enterarse de lo ocurrido, «reunió toda la tristeza. Y con esos materiales, sus manos pudieron renacer al muerto». Pero ahora no tenemos un papagayo verde y monótono, sino el de vivos colores heredados de todos los que le han dado su pesar: «plumas rojas del fuego y plumas azules del cielo y plumas verdes de las hojas del árbol…»

Las ilustraciones de Antonio Santos nacen también de las manos de un artista que da forma a materiales, aunque no son esculturas de barro como las del alfarero de Ceará, sino de madera. ¿El ilustrador está reivindicando la autonomía de su lenguaje? Santos trabaja con figuras grandes, pocas por página y de gran nitidez, estáticas o de poco movimiento.

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  • Eduardo Galeano y Antonio Santos, Historia de la resurrección del papagayo. Libros del Zorro Rojo, Barcelona y Madrid, 2008. Cartoné, 21 x 28 cm, 24 pp. ISBN: 978-84-92412-22-8.
  • Imágenes del blog de Libros del Zorro Rojo

33 abuelas, de Luis Cauqui y Sergio Bleda

darabuc-33-abuelas33 abuelas, de Luis Cauqui y Sergio Bleda, es un cuento disparatado que sin embargo nace de la observación y el amor (de las abuelas por su familia y de la voz de los autores por las abuelas). Humor y cariño son, probablemente, la mejor combinación posible en la literatura infantil, sin los excesos de uno y otro por separado (y quizá no solo en la dirigida a ese público, a juicio del que esto escribe); sea como fuere, este libro funciona y arrancará más de una sonrisa con la doble capacidad, característica de la literatura, de inventar mundos y explicarnos este.

La anécdota es ínfima y no hace falta más: 33 abuelas van a algún sitio (allí) año tras año. Son abuelas fantásticas y diversas entre sí, con toques muy reales, sin embargo. Las veremos en todos los transportes imaginarios: moto con sidecar, tren, teleférico, silla de ruedas, bicicleta, globo, barco, coche antiguo, elefante, biplano, vehículo solar, caballo jubilado, autostop, quad y autobús, más la abuela «que vivía allí mismo». De todas se cuenta algún detalle de su vida y alguna consideración general («A las abuelas les chiflan las historias de amor», «¿Qué es una abuela sin sus fotos?»). ¿Adónde van? Pues a un lugar muy propio, aunque normalmente no vayan de 33 en 33. Las ilustraciones de Blesa enriquecen el texto con un enfoque humorístico cargado de detalles.

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En el álbum, texto e ilustración se disponen por separado, con imagen central y texto lateral; pero como no se utiliza nunca la doble página, entiendo que habría sido mejor disponer el texto en el centro y las ilustraciones en los laterales, para evitar algún efecto de disonancia o de falsa continuidad. Una pega menor para un libro que se disfruta.

  • Luis Cauqui y Sergio Bleda, 33 abuelas. Dibbuks, Madrid, 2009. 24 pp. 26,5 x 17,5 cm. ISBN: 978-84-937239-2-7.
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Zipisquillas, de Germán Machado

Zipisquillas, de Germán Machado, es una novela breve que transcurre en un mundo imaginario y narra lo que nos anticipa el subtítulo: Historia del zipireño que perdió sus cosquillas y de cómo hizo para recuperarlas. Los títulos de los capítulos también suenan un punto cervantinos: «Que cuenta lo que sucedió a Zipitero cuando realizan el plan del viejo mago Zipitrú». Es un relato de aventuras, humor y lenguaje preciso, con el que pasar un buen rato.

Los zipireños tienen hocico de perro, orejas de gato y ojos de agilucho, y viven protegidos de ogromios y ogreños en la Comarca Rectangular del Zipizaperay. Llevan «zipinombres» que en ocasiones los caracterizan: a Zipímica le gusta la experimentación y la química, Ziphidalgo tiene «veleidades de poeta», Zipibasket es deportista, Zipirrock, claro está, músico.

El caso es que a Zipitero, sin darse cuenta, se le caen las cosquillas a la entrada del galpón (cobertizo) de los caballos. Tras una aburridísima clase de Historia y Geografía, huirá a consultar el problema con el mago Zipitrú (alias Úrtipiz, cuando se sienta cabeza abajo), un viejo cascarrabias y algo tramposo. Zipitero, Zipinete y Zipímica deberán reunir a toda prisa los ingredientes de un jabón con el cual —pasando una prueba temible— quizá el primero podrá recobrar sus añoradas cosquillas.

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  • Germán Machado, Zipisquillas. Ilustraciones en blanco y negro de Magdalena Sayagüés. Sudamericana Uruguaya (Random House Mondadori), Montevideo, 2009. 80 pp. ISBN: 978-9974-683-10-5.

El Equipo Tigre, de Thomas Brezina

darabuc-thomas-brezina-el-equipo-tigre-bLos libros de El Equipo Tigre, de Thomas Brezina, son un buen ejemplo de la distancia que con frecuencia separa (pero no necesariamente debería separar) a los críticos literarios de los lectores. Esa discrepancia quizá puede resumirse en el hecho de si el crítico sitúa y orienta (y deja elegir con libertad) o si bien solo compara con sus modelos de buena literatura y descalifica u omite lo demás.

A mí, estos libros me gustan. ¿En qué medida? No dejo de verles defectos claros en comparación con (lo que para mí es) la buena literatura: los personajes son planos, se emplean recursos casi omnipotentes próximos al deus ex-machina (como una fantástica agenda-ordenador con respuesta para todo) y la verosimilitud general es nula.

Pero esto son decisiones de autor con una finalidad clara: sirven para que en la página 10, los personajes ya estén corriendo peligro. Sigue leyendo