Archivo de la categoría: Ed. Lóguez

Presentación de ‘Clarice era una reina’ (Madrid, 2 abril)

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Aquí no se fía (nadie de las recomendaciones de Navidad)

Ayer me llegó, por vía de Twitter, el enlace a una “selección” de “treinta títulos para los más pequeños de la casa”, publicada en ABC. Aparte de la alegría personal porque uno de esos libros lo ha traducido mi mujer (y, cosa rara, el editor cumple con la Ley de Propiedad Intelectual y paga derechos de autor por la traducción; así que ojalá se venda por miles), la sensación general era negativa: algunas presencias poco dignas y muchas ausencias clamorosas. Buscando datos objetivables, terminé por reducir la selección a los editores mencionados. En orden alfabético: Anaya (5), Cuento de Luz (4), Edelvives (1), Juventud (4), La Galera (3), Macmillan (2), Palabra (3), Planeta (3), Siruela (4) y SM (1).

Visto lo visto, mi enhorabuena a los servicios de márqueting de los editores recomendados repetidamente, porque han cumplido a la perfección con la labor por la que cobran: hacer llegar sus obras a los medios. Pero al periódico, una de dos: si venden publicidad, llámenla por tal nombre; y si lo que quieren es ofrecer a sus lectores selecciones mínimamente merecedoras del calificativo, antes pasen por una buena librería en la que puedan ver igualmente los catálogos de (de nuevo en orden alfabético) A buen paso, Bárbara Fiore, Coco Books, Combel, Corimbo, Cuatro azules, Ekaré, Flamboyant, FCE, Jinete azul, Kalandraka (y Factoría K), Kókinos, Libros del Zorro Rojo, Lóguez, Lumen, Media Vaca, Nórdica, OQO, Pintar-Pintar, Proteus, República Kukudrulu, Sd, Thule… y los que me dejo. Se sorprenderán muy gratamente y, de paso, no engañarán a los lectores, cuestión que tal vez figure en esa letra pequeña del periodismo que fueron los códigos deontológicos.

Visto algún comentario, añado un abrazo a los autores, ilustradores y editores recomendados en ese artículo. No va, en ningún caso, contra ellos.

Video de una larga entrevista con Jutta Bauer (gracias a Lóguez)

En el canal de YouTube de Lóguez podemos encontrar esta larga entrevista con Jutta Bauer, en inglés y subtitulada en castellano.

Contra las centrales nucleares: ‘La nube’, de Gudrun Pausewang

«Dieciocho mil muertos, cientos de miles de enfermos radiactivos, zonas contaminadas, provincias enteras que, durante muchos años, serían inhabitables, zona prohibida, aislada y cercada por alambre de espino». Podría ser una descripción de la catástrofe de Fukushima, pero son palabras de La nube, de Gudrun Pausewang (Lóguez).

Se trata de una novela áspera que crea en el lector dos niveles de angustia: uno, el derivado del accidente mismo, es el menor, pese a su enorme gravedad, superior incluso a la de Chernóbil; el segundo y más desazonador nace de cómo reacciona la sociedad al accidente y cómo causan aún más daño y pesar el caos, el pánico y, pasado el primer momento, la mezquindad asociada al temor y al egoísmo.

La historia se vive desde el punto de vista de una adolescente, Janna Berta, que pierde a los familiares que más aprecia, y sobre todo, de un modo imborrable, a su hermano menor. Deberá pasar toda una odisea antes de poder regresar a su pueblo de origen, acosada por las pesadillas en sentido estricto, la pesadilla real de una vida alterada sin remedio y las pesadillas de un futuro igualmente teñido por la radiación. Hay un elemento simbólico recurrente, la calva de Janna Berta (y muchos otros afectados), ante la cual se reacciona de formas significativas: horror, asco, alejamiento, comprensión, petición de que se oculte con pelucas o gorras… La novela concluye así, reafirmando la voluntad testimonial: «Entonces, Janna Berta se quitó el gorro y comenzó a hablar».

Die Wolke fue premio nacional de literatura juvenil en Alemania. La traducción española, a mi entender, rechina en algún pasaje por exceso de literalidad, aunque sin llegar a estropear la lectura.