Archivo de la categoría: Ed. Barbara Fiore

Aquí no se fía (nadie de las recomendaciones de Navidad)

Ayer me llegó, por vía de Twitter, el enlace a una “selección” de “treinta títulos para los más pequeños de la casa”, publicada en ABC. Aparte de la alegría personal porque uno de esos libros lo ha traducido mi mujer (y, cosa rara, el editor cumple con la Ley de Propiedad Intelectual y paga derechos de autor por la traducción; así que ojalá se venda por miles), la sensación general era negativa: algunas presencias poco dignas y muchas ausencias clamorosas. Buscando datos objetivables, terminé por reducir la selección a los editores mencionados. En orden alfabético: Anaya (5), Cuento de Luz (4), Edelvives (1), Juventud (4), La Galera (3), Macmillan (2), Palabra (3), Planeta (3), Siruela (4) y SM (1).

Visto lo visto, mi enhorabuena a los servicios de márqueting de los editores recomendados repetidamente, porque han cumplido a la perfección con la labor por la que cobran: hacer llegar sus obras a los medios. Pero al periódico, una de dos: si venden publicidad, llámenla por tal nombre; y si lo que quieren es ofrecer a sus lectores selecciones mínimamente merecedoras del calificativo, antes pasen por una buena librería en la que puedan ver igualmente los catálogos de (de nuevo en orden alfabético) A buen paso, Bárbara Fiore, Coco Books, Combel, Corimbo, Cuatro azules, Ekaré, Flamboyant, FCE, Jinete azul, Kalandraka (y Factoría K), Kókinos, Libros del Zorro Rojo, Lóguez, Lumen, Media Vaca, Nórdica, OQO, Pintar-Pintar, Proteus, República Kukudrulu, Sd, Thule… y los que me dejo. Se sorprenderán muy gratamente y, de paso, no engañarán a los lectores, cuestión que tal vez figure en esa letra pequeña del periodismo que fueron los códigos deontológicos.

Visto algún comentario, añado un abrazo a los autores, ilustradores y editores recomendados en ese artículo. No va, en ningún caso, contra ellos.

Dos preguntas a Shaun Tan, tomadas de una nueva revista: Pezlinterna

Actualmente, el libro álbum dirigido al público infantil y juvenil también está alcanzando el interés de un lector adulto. ¿Crees que la imagen se está fortaleciendo como un tipo de discurso académico sin prejuicios? 

Es una pregunta interesante en la que pienso mucho. Ciertamente en Australia, el país que mejor conozco, ha habido un cambio notable en la manera en la cual los álbumes ilustrados (como los llamamos nosotros) son recibidos por los adultos, con una crítica más académica y seria que hace diez o veinte años atrás. Los límites entre los cómics, animación y álbumes ilustrados se están diluyendo un poco, y la proliferación de una comunidad global, blogs y festivales internacionales pueden tener algo que ver con esto. Libros inusuales y pequeños (como los míos) tienen una oportunidad de ser ampliamente considerados y relacionados con otros libros experimentales, creando un desastre para la crítica. Lo mismo está pasando con los cómics.

¿Cómo ves el futuro del álbum ilustrado?

Pienso que el álbum ilustrado continuará desarrollándose junto a los nuevos medios. Hay mucha discusión sobre un potencial reemplazo de los libros impresos por los libros electrónicos (e-books), pero no estoy seguro de que eso sea aplicable para los libros ilustrados, que son objetos cuidadosamente diseñados; el hecho de que sean objetos físicos es parte esencial en la experiencia de su lectura. De hecho, podríamos ver mayor atención en los diseños y otros formatos interesantes a medida que los álbumes ilustrados examinen su singularidad. Pero también pienso que habrán muchas formas nuevas e interesantes como resultado de las oportunidades tecnológicas, como ha sido siempre en la historia.

Shaun Tan se presenta a sí mismo, brevemente