Fracaso escolar y trastornos del aprendizaje en un artículo de prensa

Josep Corbella habla en este artículo de La Vanguardia de la relación entre el fracaso escolar y los trastornos del aprendizaje que no son detectados a tiempo. Algunos párrafos son muy duros, porque algunas experiencias lo son:

Pero cuando se habla con las familias afectadas, relatan auténticos vía crucis para sacar adelante a sus hijos ante la falta de protocolos eficaces de detección en las escuelas, la dificultad de conseguir un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado en el sistema sanitario y la insensibilidad del sistema educativo a la hora de aceptar que los exámenes, sin ser más fáciles, estén adaptados a los trastornos de los alumnos. “A diferencia de otros países europeos, aquí los trastornos del aprendizaje son un agujero negro del sistema educativo”, resume Neus Buisán, presidenta de la Associació Catalana de Dislèxia (ACD).

Como siempre, la verdad está más cerca del punto medio que de los extremos, por lo que no habría ido mal que el autor hablara también con maestros y escuelas, para tener una visión más ponderada; porque no será la primera vez que un tutor convoca a unos padres para exponer un problema y no hay manera de llegar a ellos, sea por inasistencia o por creerse insultados.

Sea como fuere, es un tema del que hay que ir hablando, en todos los ámbitos, para que los problemas sean detectados a tiempo, por cualquiera de las partes implicadas.

Adición: El artículo continúa aquí, con propuestas de adaptación de los exámenes.

6 Respuestas a “Fracaso escolar y trastornos del aprendizaje en un artículo de prensa

  1. Hola, Darabuc: me he ido a buscar otro post en este mismo blog que se titulaba La dislexia en la prensa; parece que nada ha cambiado demasiado en este tiempo. Si me apuras, en la otra noticia había algunas comunidades autónomas que estaban aplicando unas medidas especiales para este trastorno en concreto: más tiempo en el examen de Selectividad y no contar la ortografía (debido a la disortografía asociada a la dislexia, y para la que existen pocos realmente pocos métodos).
    Lo que no se trataba eran los otros trastornos: si el de la dislexia ofrece grandes dificultades, ni te cuento ya el de la hiperactividad o los trastornos del espectro autista. Por supuesto, en el primer caso, el niño normalmente es tachado de conflictivo, vago… y es fuera del colegio donde los padres encuentran un diagnóstico. En el segundo caso el peligro es aún mayor, porque el niño puede ser considerado por el profesor como un niño muy bueno, con muy buenas notas, que no da ningún tipo de problemas, obediente y callado.
    Claro, en una clase de treinta alumnos, con los que en el recreo no suele estar el profesor tutor, sino los cuidadores de comedor, es muy difícil que el carácter de un niño, si no es «molesto», llame la atención.
    Aparte, están los profesores-notas: son esos con los que cuando vas a hablar de tus hijos solo te hablan de las notas que sacan y, ante la pregunta de si se integran, si tienen amigos, si charlan, te contestan: «Claro, claro, se sienta entre otros dos buenos chicos, también de notables y sobresalientes, y se lleva muy bien con ellos»; hombre, pues vale, pero ¿qué tal recopilar un poquito de información de si juega en los recreos con sus compañeros o si está solo?, ¿si, aparte de sacar o no buenas notas, estar atento en clase, contestar las preguntas, pregunta lo que le interesa?
    Una manera muy buena de calar el carácter eran las funciones de Navidad y de fin de curso: se repartían papeles, se daba a los niños responsabilidades en iluminación, en decoración del escenario, etc., y los profesores estaban ahí, al pie del cañón, atentos y dirigiendo, de forma que veían las relaciones establecidas que había y cómo cambiaban (porque cambiaban, muchas veces).
    En fin, es un tema que da para mucho. Me alegro de que lo saques, porque creo que se ponen algunos parches y eso tiene dos consecuencias: que cuando se ponen parches, algo se soluciona; que cuando se ponen parches, se tira con los parches y no se busca una buena solución.😉
    Un beso.

  2. Hola, Ana. No creo que cambie a corto plazo. Mi idea es justamente la de “ir hablando”, añadiendo a la bola de nieve de los que muestran interés, independientemente de si son madres, padres, tutores, maestros, asistentes de una u otra clase o quien sea que lo pueda detectar. Que esa bola crezca y, poco a poco, se haga claramente mayoritaria.

    Muchas gracias por tu comentario. Da para mucho, en efecto, y es de agradecer que aparezcan las experiencias personales a este respecto.

  3. El artículo continúa aquí, con propuestas de adaptación de los exámenes.

  4. hola me llamo javier tengo 20 años y padezco este trastorno desde que acabe la e.s.o. Estoy estudiando 2º de bachillerato y me deprimo mucho cuando suspendo.en este caso siempre porque ya he repetido 2 veces y mis padres insisten en que acabe el bach.yo no puedo mas tengo presion desde todos los lados:de mi novia,padres… que me amenazan con largarme y que no voy a conseguir nada en esta vida.de verdad necesito ayuda,soy capaz de me meterme en un psiquiatrico con tal de que me dejen en paz porque he pensado en suicidarme pero sin embargo me gustaria vivir y conocer la vida y morir de forma natural y no por un trauma que me ha causado la gente a raiz de los estudios y de la presion.solo quiero decir con todo esto que cuando una persona padece este trastorno es mejor solucionarlo a tiempo y no obligarle a hacer algo que no quiera ya que las consecuencias que puede traer pueden ser fatales.muchas gracias a todos aquellos que entiendan mi situacion

  5. Hola, Javier:

    En mi casa se usaba un refrán bastante duro: «quien te quiere, te hará llorar» (porque te apretará, porque te negará deseos, porque intentará mirar más allá de ti). No es fácil controlar cuánta presión se hace (que puede resultar excesiva, como dices) y tampoco es fácil soportar esa presión.

    Pero eso no significa que la situación no tenga remedio. Cuando nos duele una pierna, vamos al médico, y todo el mundo coincide en que es lógico. Pues también vale la pena ir al psicólogo para que nos ayude a encarar la vida cuando nos parece que se está convirtiendo en un laberinto; pedir la ayuda de la que hablas, pero a un profesional.

    Un saludo cordial

  6. fernanda patricia del toro alcala

    p’s yo creo esta bien k opinen

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s