Premio Hispanoamericano de poesía para niños, para Mercedes Calvo

Reproduzco la nota del la F,L,M. Probablemente, Pedro Villar —que, como leeréis, fue parte del jurado internacional— nos podrá contar más cosas. Según creo, es la primera vez que el premio se concede a un autor que no es mexicano. Desde aquí felicito sinceramente a Mercedes, no sin dar también la enhorabuena a Pedro por el reconocimiento.

Los espejos de Anaclara, de Mercedes Calvo, Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños 2008

Los escritores María Baranda, de México; Carlos Pellicer López, de México, y Pedro Villar, de España, en su carácter de integrantes del Jurado Calificador del Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños 2008, de acuerdo con la convocatoria respectiva y luego de revisar cuidadosamente todas y cada una de las 270 postulaciones recibidas al certamen, provenientes de numerosos países, determinó que el ganador del premio único e indivisible sea el trabajo marcado con el número 264, presentado bajo el seudónimo de Anaclara y titulado Los espejos de Anaclara.

El Jurado destaca el libro seleccionado tanto por su reflexión y hondura como por la manera en que se aproxima al misterio poético con un lenguaje preciso y adecuado para el lector destinatario. La ganadora resultó ser Mercedes Calvo, residente en Montevideo, Uruguay, cuya plica de identificación indica:

Nací en Salto, Uruguay, en noviembre de 1949. Lectora de poesía desde muy niña, maestra desde 1971, esas dos actividades marcaron siempre mi vida. En el trabajo docente di especial valoración al desarrollo del lenguaje poético, tanto redactando y llevando a cabo proyectos como realizando publicaciones de trabajos de los niños. Colaboré con artículos sobre esos temas en revistas de actualización docente. Desde 1997 me desempeñé, además, en Educación de Adultos, y desde 1999 como Maestra Correctora del Dpto. de Publicaciones e Impresiones del Consejo de Educación Primaria. Amparada a los beneficios jubilatorios desde 2006, dispongo ahora de tiempo para incrementar la lectura e incursionar en lo que antes realicé, esporádicamente, sólo para mis pequeños alumnos: la escritura de poesía para niños.

El premio consiste en doscientos mil pesos mexicanos y será entregado próximamente en la Ciudad de México. Los espejos de Anaclara, de Mercedes Calvo, será publicado por el Fondo de Cultura Económica.

9 Respuestas a “Premio Hispanoamericano de poesía para niños, para Mercedes Calvo

  1. Hola Gonzalo, gracias por tu felicitación. Hasta ahora no podía decir nada porque la composición del jurado se hace pública una vez emitido el fallo. Efectivamente es la primera vez que el premio se concede a un autor que no es mexicano. Conocer México DF y participar como jurado ha sido una gran experiencia. La Fundación para las Letras Mexicanas realiza una labor excelente, con limpieza, transparencia y una profesionalidad absoluta digna de todo elogio.

  2. Me alegro sinceramente por ti, Pedro. Ana Garralón, que fue jurado de la primera edición (con Ana Pelegrín, por cierto), me transmitió lo mismo. Vale la pena resaltarlo porque en otro tema del blog se está hablando de lo contrario: de los casos de premios por intereses extraliterarios o premios poco comprometidos con la calidad. Y en la programación del blog entra en breve una nota sobre best sellers y calidad. Así que vale la pena resaltar lo que dices, que es lo mismo que me dijo Ana G. en su momento.

    Hay otra cosa que creo que vale la pena señalar: es un premio más abierto que otros a formas literarias distintas de las tradicionales de verso regular breve y rimado. Y temáticamente, han apostado por libros relativamente inusuales en el género, como los centrados en una psicología. Hay libros centrados en personajes (La huerta de Ana, Me llamo Pablito), pero no los veo iguales. Y otro detalle: se ha confirmado como internacional (otros lo han sido solo de nombre, hasta ahora).

    En fin, que nos dure muchos años.

  3. Mercedes Calvo

    Gracias, Gonzalo, por tus felicitaciones. Estoy todavía muy emocionada con esto del premio pues, aunque tengo casi tantos años como la vieja Iguazú,nunca había publicado. Dar mis pasitos apoyada en este formidable bastón que es la Fundación para las Letras Mexicanas, es un honor grandísimo. Estoy de acuerdo con Villar en cuanto a la seriedad y transparencia de la labor que realizan.
    Ya conocía la poesía de Villar por tu blog, saber que había integrado el jurado fue una gratísima sorpresa. Estoy a disposición de uds. para aportar lo que ustedes consideren útil.

  4. Hola, Mercedes, esta mañana me he pellizcado al leer su comentario. Todavía me extraña la capacidad comunicativa de internet. Hay algo mágico en esto que de pronto une en un mismo hilo de diálogo a Uruguay, México y España por la sola razón de una pasión compartida.

    Respecto de su amable voluntad de colaborar, yo entiendo que más allá de las noticias o las reflexiones hay que dejar que suene, sobre todo, la propia literatura. De modo que si quiere enviar algún pasaje de Anaclara o algún otro poema o escrito suyo, será un placer publicarlo.

    Mi correo es mi seudónimo seguido de @gmail.com.

    Un abrazo

  5. Felicitaciones a Mercedes Calvo. El departamento de Salto, al norte del Uruguay, ha dado grandes poetas (Marosa di Giorgio, por nombrar una) y narradores (Horacio Quiroga). Puedo imaginar a esa maestra leyéndoles poemas a los niños en alguna escuelita de Salto, y me alegra entonces que haya obtenido este premio. Saludos.

  6. Hola, Germán: estoy de acuerdo en que Uruguay da grandes poetas, muy imaginativos y con perspectivas enriquecedoras.😉

    No conocía a Marosa di Giorgio. Dejo un poema que he tomado de aquí:

    BAJÓ UNA MARIPOSA…

    Bajó una mariposa a un lugar oscuro; al parecer, de
    hermosos colores; no se distinguía bien. La niña más chica
    creyó que era una muñeca rarísima y la pidió; los otros
    niños dijeron: -Bajo las alas hay un hombre.
    Yo dije: -Sí, su cuerpo parece un hombrecito.
    Pero, ellos aclararon que era un hombre de tamaño natural.
    Me arrodillé y vi. Era verdad lo que decían los niños. ¿Cómo
    cabía un hombre de tamaño normal bajo las alitas?
    Llamamos a un vecino. Trajo una pinza. Sacó las alas. Y un
    hombre alto se irguió y se marchó.
    Y esto que parece casi increíble, luego fue pintado
    prodigiosamente en una caja.

    De La liebre de marzo, 1981

  7. Mercedes Calvo

    Gracias, Germán, por el recuerdo de Marosa y a Darabuc por acercarla. Es mi preferida. Y si hablamos de salteños les alcanzo una estrofita de “Crepúsculo en el río”, de Enrique Amorim:
    “Todo está dicho ya/ y en los colores/ se desmayan pinceles./ Labra el silencio cofres de arreboles/ y en el aire hay nostalgia de bajeles.”
    Ni idea tenía yo a los 7 años qué eran los arreboles ni los bajeles, pero ¡qué bien sonaba!
    Pero, ¿cómo han llegado estos autores a una página de literatura para niños?! Supuestamente son autores “para grandes”. Sin embargo mis alumnitos los han disfrutado muchísimo, riéndose de todos los casilleros donde se pretende encerrar la poesía.
    (Y a Darabuc que no discrimine: tuteo irrestricto ya!)

  8. Hola, Mercedes.

    Hay mucha miga en tus palabras. La educación musical de la poesía va mucho más allá de las (supuestas) diferencias de públicos. Hay que leerles buena literatura. Y a determinada edad (pero no a todas), les ahorraremos ciertos temas, ciertas desgracias y quizá algunos estilos literarios muy poco comprensibles, si no son musicales (o sea, comprensibles de otro modo, no racional).* Pero buenos poetas, sin tener en cuenta en quién pensaban cuando escribieron. A veces tendríamos que escuchar más a los pequeños, y más aún, a su risa. Mi enana nos explicaba el otro día, muy sonriente, que quiere una pistola de juguete “pero no es para matar de verdad, mamitu, no te preocupes”. A veces queremos darles un mundo rosa y ellos con cuatro años ya han deslindado sin ningún problema el juego inocente de la barbarie adulta.

    Aquí hallé una versión completa de Crepúsculo en el río.

    Un abrazo

    *Y aun así, me resulta difícil encontrar ejemplos de esto último, porque a veces la curiosidad de los niños es muy pura y absorben a Pollock igual que a Velázquez (o mejor, porque Velázquez puede ser muy oscuro). Pero vaya, creo que en general no les leería “El nombre conseguido de los nombres”, pese a que me parece precioso.

  9. Pingback: Dos poemas de Los espejos de Anaclara, de Mercedes Calvo « Darabuc · literatura infantil e ilustración

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