Mes de la biblioteca escolar y notas breves sobre cuatro autores

Los “meses de” son excusas para hablar de cuestiones que valen la pena, y como tal aprovecho que octubre es el “mes internacional de la biblioteca escolar”. Podéis leer más, por ejemplo, en @bareque. Revista de Bibliotecas Escolares. En estos temas creo que es importante dejarse de rodeos y decir lo que se necesita, si de verdad se desea fomentar la lectura entre los escolares: bibliotecas suficientes y actualizables con personal específicamente bibliotecario y de animación a la lectura. (Añado: es un punto de vista utópico. Pero creo que conviene limpiar de vez en cuando el parabrisas de la suciedad de las restricciones presupuestarias, no sea que terminemos confundiendo los objetivos.)

Por otro lado, Roberto Aliaga me cuenta que ha abierto hace poco un blog personal. Como no quiero sustituir la curiosidad de nadie con un comentario sobre sus libros, llamaré la atención sobre otro punto, más externo: las “obras completas” (hasta ahora) de Roberto son muy singulares, vistas desde fuera, porque en solo tres años, entre 2005 y 2008, han aparecido en siete editoriales distintas.

También recibí un correo de las autoras de Diaplerons, duendecillos de los Pirineos, Dolores Galindo y Silvia Aguilera, que os invitan a conocer su álbum, editado por Barrabés. En su blog hallaréis asimismo presentaciones en vídeo.

Y hace tiempo que quería hablar de otro espacio personal, Muchacha de sal, de la periodista y escritora Fátima Fernández. El último poema que ha antologado es el imprescindible Fuga de muerte, que también saldrá aquí, tarde o temprano. Además, Fátima participa en uno de esos grupos locales que contribuyen más que nadie a que haya vida más allá de las subvenciones: Creactiva.

Al hablar de espacios personales (permitidme ahora que piense en voz alta) no recomiendo ni tampoco dejo de recomendar. Son islas que cada cual debe valorar según su propio criterio pero que me parece preciso cartografiar para huir de las modas o la sociedad literaria, que pese a tener su parte crítica y razonable también es capaz de lo incomprensible (como entronizar a bodrios como El código Da Vinci). Pero no solo: entre la “revista” y la “página de autor”, este blog es también, y sobre todo, un espacio personal, de orden propio, de dudas en voz alta, de botellas arrojadas desde mi isla al mar colectivo de la pasión lectora. Lógicamente, siento empatía por otros espacios que son similares y sin embargo tan distintos como de hecho lo somos cada uno de nosotros.

4 Respuestas a “Mes de la biblioteca escolar y notas breves sobre cuatro autores

  1. http://librodenotas.com/article/14647/mes-de-la-biblioteca-escolar
    La International Association of School Librarianship (IASL) (Asociación Internacional de Biblioteconomía Escolar) ha decidido cambiar el Día de la Biblioteca escolar por el Mes de la Biblioteca Escolar e instaurarlo anualmente en octubre. Darabuc escribe una entrada abierta a reflexiones y aportaciones en Mes de la biblioteca escolar y notas breves sobre cuatro autores.

    Bueno, como está abierta a reflexiones, como todas tus entradas (gracias), te envío la mía: yo era partidaria de que las bibliotecas escolares las llevase personal bibliotecario cualificado; de hecho, pensaba que eso era lo que las lastraba, hasta que leí varios artículos de Jaime García Padrino. En ellos vi que él insistía en que los profesores aprendiesen a valorar la biblioteca escolar y a usarla en sus clases. Si a eso añadimos que hoy en día el sistema de gestión y catalogación de la biblioteca lo proporciona el ministerio y es fácil de aprender, y que las situaciones utópicas no existen (si no hay profesores de apoyo, no creo que vayan a mandar ni a un auxiliar de bilblioteca, vaya), creo que lo mejor es que los profesores realmente usen la biblioteca. De hecho, en las reuniones con los profesores de las niñas, esas de comienzo de curso, es casi lo único que pregunto; de lo de si van a ir al aula de informática es de lo que se ocupa el grueso de los padres. ¿Para qué?, pienso yo, si están rodeados de ordenadores y máquinas en casa, y para lo que hacen con ellos en el cole… Pero nadie parece preocuparse de si la biblioteca escolar está ahí para algo más que contener unos cuantos libros regalados por la editorial de turno. Ni siquiera los profesores son capaces de decirme que vayan a ir más que alguna vez, e incluso me explican que no solo a leer, sino también a contar cuentos. Hombre, eso está muy bien, pero se puede hacer incluso en clase, en el gimnasio, en el hall. Lo que yo quiero es que integren la biblioteca en las clases de literatura, por ejemplo. Pues no, parece que eso no.
    Luego lo que nos hace falta son profesores formados en enseñanza de la literatura y en saber aprovechar los recursos que tienen, como las bibliotecas escolares. Menos mal que Jaime García Padrino ha montado, junto a otros, la Cátedra Telémaco para formar a esas personas.
    Esto daría para estar charlando un buen rato, Darabuc. No sé si me he explicado.
    Un beso.

  2. Me parece que García Padrino me saca trescientas ruedas de ventaja en el tour de las bibliotecas escolares, que me interesan, pero no son mi especialidad; así que no lo voy a contradecir. Pero quizá la clave de la distancia está en que, por una vez, he adoptado el punto de vista exigente-utópico sin apenas matices. Vamos a ver: un buen profesor puede ser un buen bibliotecario, claro, o un buen animador y narrador. Pero ¿le sobran las horas de formación? ¿O le faltan horas de atención a los problemas reales de su clase? Probablemente es la solución más próxima: conozco varios buenos maestros-buenos bibliotecarios e incluso se podría impartir esa formación como algo básico de Magisterio. Pero no vale con limitarse a aprobar por ley que, a partir de ahora, los profesores se ocuparán también de las bibliotecas. Para alejarme de esa falsa solución he optado por la utopía.

    Oye, y una cosa es que haya crisis, y otra restricciones en la circulación de palabras. Que yo haya optado por una formulación de necesidades en abstracto ni mucho menos debería agotar el tema.

    Un abrazo y gracias por tus palabras, como siempre, cargadas de reflexión y de tu experiencia personal.

  3. No conozco las circunstancias del colegio que menciona Ana Lorenzo pero me parece sorprendente que los profesionales que trabajan allí no hagan referencia al uso de la biblioteca como un recurso imprescindible para dotar al alumnado de las competencias a las que alude la LOE y que, por otra parte, necesitarán en su vida de adultos. Desde hace ya algunos años la biblioteca es una herramienta indispensable en el proceso de enseñanza-aprendizaje que proporciona al profesorado y al alumnado los recursos que necesitan en dicho proceso. La biblioteca es mucho más que un espacio físico donde se cuentan cuentos o se va a leer. La biblioteca te indica el camino, te proporciona las habilidades, las destrezas y los conocimientos que te sitúan en disposición de aprender durante toda la vida. Y esto implica atender a todas las fuentes de información, en todos los formatos y soportes, incluida la que nos llega vía internet, y por lo que cada vez es más necesario formar consumidores de información críticos y selectivos. Y en esta situación nos encontramos los profesores/as que ahora somos también bibliotecarios/as y que registramos, catalogamos, hacemos formación de usuarios/as, animación a la lectura y a la escritura, alfabetización informacional y educación documental… y todo eso con muy poca dedicación horaria, es decir, recurriendo al tiempo libre y a la buena voluntad de cada uno en la mayor parte de los casos que yo conozco. Pienso, como Ana, que necesitamos profesores bien formados en la enseñanza de la literatura, pero también de las matemáticas, de las cien cias sociales, de las ciencias naturales… porque la biblioteca atañe y comprende todas las ciencias y saberes… Y, sinceramente, pienso que los profesores estamos en ese camino.

  4. Hola, Mik. Me alegra saludarte de nuevo y leer tus ideas y tu experiencia práctica como responsable de biblioteca escolar. Entiendo que Ana y tú estáis en la misma línea, solo que veis realidades cotidianas distintas (cada escuela es un mundo, en cierta medida, y en cada una de ellas habrá unas cosas que funcionen mejor que otras). No en todas las escuelas hay un Recanto, aunque creo que quien más, quien menos, hace lo que puede. (Pero con eso no pretendo responder por boca de nadie, claro.)

    Un abrazo

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s