La LIJ de calidad como escritura de resistencia y el problema de la censura

Sandra Comino, escritora y estudiosa, habla de lo que a su juicio son prescripciones editoriales, censura y falta de calidad en demasiadas obras de la LIJ actual:

«—¿En este comienzo de siglo, qué tendencias observas en la escritura para niños y jóvenes?
—Es difícil hacer un panorama así de manera ligera. Pero vengo pensando sobre este tema y de hecho es parte de mi trabajo. Creo que hay tres grandes cuestiones que son: una: tiene que ver con el mercado. Se está publicando demasiado y hay una generación de escritores que escriben lo que pide ese mercado, lo que se puede vender. Hay escritores que aceptan escribir por prescripción y los editores los eligen porque se dejan corregir, recortar, porque hay una concepción desde la edición de trabajar con la escuela y porque como consecuencia estos escritores son maleables, no tienen un concepto de lo que es literatura infantil y juvenil y subestiman a los chicos. En este punto mi temor es que todo lo que se logró hasta ahora se desmorone. Dos: hay una especie de virus que les da a las personas que nunca escribieron o que escriben para adultos, que tienen un nieto o un hijo y le escriben un cuento que además le publican. Esto me parece una falta de respeto a los receptores también. No quiere decir que no haya escritores que escriban bien motivados por un niño cercano; ya que hay muchos que sí lo pueden hacer, pero no les sale a todos. Tres: hay una LIJ que resiste y con grandes esfuerzos, de verdad que hacen las cosas bien, que tienen oficio, no aceptan censuras y trabajan el lenguaje.»

Podéis leer la entrevista completa en este enlace de Letralia 183. Coincide con que, hace poco, una de las escritoras que más admiro me hablaba de un problema de censura con una propuesta de libro juvenil.

La censura es un principio absurdo, desde luego, pero existe y supongo que responde a la presión social de algunos medios de comunicación y asociaciones no exactamente liberales. A mi modo de ver, lo absurdo, en concreto, es que hoy menos que nunca, no se le pueden poner puertas al campo; pero, si impedimos que llegue a los jóvenes literatura razonable sobre sus deseos (incluidos sus deseos sexuales, claro está, como parte inseparable de cualquier persona; e incluida aquella literatura cuya ideología no cuadra con la nuestra), lo que llegará para cubrir el hueco son otras explicaciones y experiencias bastante más cutres y capaces de sembrar la confusión, como las de la pornografía, que circulan bajo mano, por sistemas no censurables. Es la triste paradoja de la presión censora, a mi modo de ver: que por miedo de lo cuestionable, tiende a limitarnos a lo peor.

Anuncios

4 Respuestas a “La LIJ de calidad como escritura de resistencia y el problema de la censura

  1. Hola Gonzalo.

    Estoy de acuerdo contigo en lo de la censura. En los años ochenta di cursos de eduación sexual a adolescentes, fuimos pioneros la Sociedad Sexológica de Madrid en esto y tuve que desmontar un montón de mitos con respecto a este tema. Además no en todos los colegios me recibían de igual forma. Aprendí, como siempre, de mis alumnos porque me metí en su mundo y descubrí cómo se daban sus propias explicaciones de los tabúes que hemos ido arrastrando con respecto al sexo durante muchos años.

    Escribí una novela con estas experiencias que titulé Cuando llegan los trece y no es martes, la llevé a la editorial Lóguez y aunque les gustó, me la devolvieron, después la guardé en un cajón y ahí sigue. Sé que han salido muchos libros y para distintas edades con este tema de sexualidad y aunque he leído sólo algunos, la ideología siempre está por medio, algo por otra parte, inevitable. Ser objetivo es imposible, pero no ser libre.

    Un abrazo.

  2. Claro, la ideología siempre está por medio, forma parte de lo que pensamos, pero también de lo que hacemos. Ahora, entre lo políticamente correcto y la censura de los que no piensan como nosotros (a un lado o a otro, me da igual; hay censura “de izquierdas”, no solo “de derechas”), lo que estamos limitando es el acceso libre a la mayor cantidad de información posible. Y editar solo libros gazmoños para que ninguna AMPA saque frases de contexto y ponga el grito en el cielo de la prensa tiene el grave defecto de que no responde a las dudas de los destinatarios principales de esos libros, y entonces, usarán otras fuentes de información, para nada científicas. La sexología de gimnasio es mucho peor que la de un libro razonable del que discrepamos, porque acumula vicios heredados e informaciones erróneas como para llevarse las manos a la cabeza.

    Ahora, yo me temo que no vamos precisamente por el camino de una libertad clara de opciones. Me temo más bien que la censura está asentada en muchas editoriales y no se discute.

    Lóguez, por cierto, tiene una línea propia muy interesante, no sólo en los álbumes, que quizá son lo más conocido, sino también en la literatura y la divulgación para jóvenes. Lástima que al final no se decidieran.

    Un abrazo

  3. Hola, hemos enlazado tu blog a nuestro Blog literario Asamblea de palabras. Un saludo.

  4. Que vaya bien en tu nuevo espacio web, Francisco.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s