La calidad es algo huidizo, hasta cierto punto opinable. Pero yo creo que se puede hablar de ella y se pueden aportar argumentos para, con criterio y diálogo, determinar una valoración crítica. Andábamos en eso enredados hace poco, en una nota y sus comentarios; un punto de vista paralelo, que entiendo que arroja más luz sobre el tema, puede ser el de este artículo de Quim Monzó, que protesta (o se mofa, con él nunca se sabe) por un ejemplo de mal periodismo, grandilocuente, huero y absurdo.
«Grandilocuente, huero y absurdo» son adjetivos que determinan la calidad y yo he usado deliberadamente, y creo que con justicia, aunque siempre abierto a que otras ideas me hagan matizar la opinión. Me parece, además, más útil que limitarse a decir: «el titular (no) me ha gustado». Es obvio que no se trata de una descripción científica; la elección de los adjetivos incide en que quien habla está algo harto del tema y la retórica de marras le parece risible. Podría haber sido más neutro, pero eso no quita razón, solo tiñe de colores e intenciones el lenguaje, algo que sin duda es una suerte, no una desventaja.
El artículo de Monzó:
«SOPA DE AJO A LA FRANCESA …
Me jugaría un huevo de codorniz a que no fue Lluís Uría quien puso título y subtítulo a su crónica del sábado pasado en las páginas salmón de este diario. La crónica iba sobre el documental que el jueves emitió la cadena de televisión Arte: La cara oculta de las nalgas.
En el titular había un detalle que descolocaba. La fascinación francesa por el culo, se leía. Descolocaba porque, dicho así, sugiere que los franceses están más fascinados por el culo que el resto de los humanos, y no es verdad. Que el canal de televisión Arte (franco-alemán, con estudios tanto en Estrasburgo como en Baden-Baden) le dedique un programa sólo demuestra que ese canal franco-alemán está más al corriente que otros canales de televisión de lo que de verdad interesa a la gente, y tienen menos remilgos a la hora de explicarlo como Dios manda. Qué fácil sería, llegados a este punto, sacar las vinagreras, el salero y el pimentero y aliñarlo todo con el cuento ese de que, históricamente, los franceses son los grandes expertos en artes amatorias. Pero no sacaremos ni las vinagreras, ni el salero ni el pimentero, porque lo mismo podríamos decir de los italianos, los españoles, los ingleses, los polinesios y los senegaleses. Y del resto de los habitantes del planeta, a la que nos olvidásemos por completo de los clichés.
El otro detalle que descoloca está en el subtítulo: Un programa del canal de televisión Arte y varios libros devuelven al primer plano el culto a las nalgas. ¿Devuelven al primer plano el culto a las nalgas? ¿Cómo van a devolver al primer plano algo que nunca ha dejado de estar en primer plano? …» [Seguir leyendo en La Vanguardia]
Llevo un par de semanas en Bookmooch, una red de intercambio de libros (en general usados). El sistema es sencillo: uno sube a su inventario los libros que está dispuesto a enviar gratuitamente a quien los solicite (dentro de su país o a todo el mundo, según elija), describe su estado lo mejor posible y adquiere el derecho a pedir libros a los demás. Esto se rige por un sistema de puntos, que se suman o restan de acuerdo con la participación en el sistema: +0,1 punto por subir un libro al inventario o confirmar una recepción +1 punto por enviar un libro dentro del propio país +3 puntos por enviar un libro al extranjero -1 punto por pedir un libro dentro del propio país -2 puntos por pedir un libro al extranjero
Es más fácil ganar puntos que perderlos, lo que está bien: con solo participar, uno se mantiene.
¿Inconvenientes? Según mi corta experiencia, que la red española aún es pequeña y no muy activa, en comparación con la estadounidense y la británica (que van a buen ritmo; es un lugar estupendo para obtener libros en inglés, por lo tanto). No ruedan muchos libros nuevos o actuales, pero sí hay varios clásicos, sobre todo si han entrado en los institutos: Delibes, Cela, Lorca, García Márquez. Alguna pega menor, como que los datos se introducen en buena medida a partir de Amazon, que tiene más libros españoles de lo que uno pensaría, pero no todos ni siempre bien recogidos.
En este tiempo, me han pedido 16 libros y yo he pedido 25. Si después de leerlos no los necesito para mi biblioteca (en eso, mantener este blog es exigente), volverán a la rueda. ¿Qué se pide? A mí me han pedido por ejemplo El mago de Oz, Cuentos para jugar, dos Nicolás, El ponche mágico,El príncipe de la niebla, La casa de Bernarda Alba o Rayuela; quizá de lo mejorcito que tenía para ofrecer. ¿Qué se puede pedir? Yo he pedido por ejemplo dos novelas de detectives de Alexander McCall Smith, dos Elliot Tomclyde, Días de Reyes Magos, el Tirant lo Blanc en la estupenda edición escolar de Tria de clàssics o la preciosa Escolma poética de Celso Emilio Ferreiro pintada por Baldo Ramos (el 6 de enero publicaré un poema de ese libro con su respectivo cuadro). No son libros que abunden, supongo que hay que estar al caso; pero vaya, no veo motivo para quejarme… ¿Os animáis?
El próximo 24 de septiembre se presenta en la sala de prensa de La Nueva España, en Avilés, el álbum ilustrado Nora, la niña de sal, de Fátima Fernández Méndez y S. Bimbo. La editorial Pintar-Pintar tiene canal propio en Facebook y YouTube y ha subido este vídeo de presentación:
Me ha interesado esta nota de Jacobo Muñiz porque, en una línea que personalmente comparto, da pistas de cómo funciona el trabajo de ilustración y la importancia que en él (y probablemente, en toda labor creativa) tienen las analogías. De cómo hace falta encontrar una clave, o quizá una llave, que abra la puerta de una forma concreta de enfocar al texto. De cómo en eso puede entrar la casualidad o el comentario de un amigo o una hoja que cae o algo que leímos hace quince años, pero algo, algo que actúa como una chispa que enciende el fuego. Y desde luego, de la importancia de la disposición de las editoriales y de si nos animan a investigar o coartan nuestros pasos.
«… Me enamoré del texto desde la primera frase. Los motivos: la sensibilidad con la que estaba escrito, el atractivo de la historia narrada y una estructura cautivadora que fluía a través de las páginas como una melodía que crecía poco a poco, dosificando a la perfección los momentos de tensión y de sosiego.
Esta analogía con lo musical hizo que me planteara la posibilidad de afrontar el trabajo de ilustración desde otro punto de vista. Aún resonaban en mi cabeza unas palabras de Iban al respecto de mis dibujos. Según él, algunos tenían un carácter melódico mientras que otros le resultaban más armónicos. Mezclando todo esto en el almirez surgió la idea de concebir las ilustraciones para el Xía como acordes acompañantes de la melodía que cantaba el texto. La cuestión era elegir el acorde y el instante adecuados para que en cada momento melodía y armonía confluyeran y generaran un efecto diferente al que cada una provocaría por separado. Facilitó mucho la labor el que desde la editorial se me permitiera y se me incitara a jugar con las composiciones de los dibujos de manera que interaccionaran con las cajas de texto, entrando o saliendo de ellas y rompiendo con ello su habitual forma rectangular…» [seguir leyendo y mirando en el blog de Jacobo]
«El próximo martes 12 de mayo, a las 17.00 h (hora de España) se celebrará en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes una tertulia virtual con el escritor Fernando Alonso (portal del autor), uno de los autores más relevantes del panorama de la Literatura Infantil española. Su extensa obra literaria ha sido traducida a varios idiomas, y entre los numerosos premios que ha recibido destacan el Lazarillo en 1977 [por El hombrecito vestido de gris] y el Mundial de Literatura José Martí en 1997 por el conjunto de su obra.»
Ah, lector anónimo, quizá google-llegues aquí buscando a otro Fernando Alonso. Lo siento (aunque poco puedo hacerle). Pero te propongo que no te vayas de balde:
El hombrecito vestido de gris
Había una vez un hombre que siempre iba vestido de gris.
Tenía un traje gris, tenía un sombrero gris, tenía una corbata gris y un bigotito gris.
El hombrecito vestido de gris hacía cada día las mismas cosas.
Se levantaba al son del despertador.
Al son de la radio, hacía un poco de gimnasia.
Tomaba una ducha, que siempre estaba bastante fría; tomaba el desayuno, que siempre estaba bastante caliente; tomaba el autobús, que siempre estaba bastante lleno; y leía el periódico, que siempre decía las mismas cosas.
Y, todos los días, a la misma hora, se sentaba en su mesa de la oficina.
A la misma hora.
Ni un minuto más, ni un minuto menos.
Todos los días, igual.
El despertador tenía cada mañana el mismo zumbido.
Y esto le anunciaba que el día que amanecía era exactamente igual que el anterior.
Por eso, nuestro hombrecito del traje gris, tenía también la mirada de color gris.
Pero nuestro hombre era gris sólo por fuera.
Hacia adentro… ¡un verdadero arco iris!
El hombrecito soñaba …
Uno de los mejores aspectos de la blogosfera es que todos podemos compartir nuestra experiencia, de modo que sea útil a quien comparte nuestros mismos intereses. Como ejemplo claro podría poner Cuentos con encanto, que se ha convertido en un espléndido y generoso recopilatorio de toda clase de cuestiones sobre títeres y narración.
En ese mismo sentido, Miguel Tanco ha reunido una serie de consejos sobre lo que a su juicio debe hacerse y evitarse a la hora de que un ilustrador presente una carpeta de trabajos a un editor. Podéis leerlos en esta nota de su blog. Os dejo con la cubierta de su adaptación de Los tres osos, narrado por Xosé Ballesteros, en Kalandraka (pulsad para ampliarla).
Coincide que, hace poco, OQO ha publicado también una adaptación de Los tres osos. En este caso, narrada por Marisa Núñez e ilustrada por Minako Chiba. Como uno de los puntos que señala Miguel es el de la importancia de la crítica, y esta nace en primer lugar de la comparación, dejo también la imagen que se utilizó para la cubierta de Chiba. (Lógicamente, yo no voy a comparar aquí ni me parece posible sacar conclusiones a partir de dos portadas.)
Mi aportación crítica personal, para Miguel o cualquier ilustrador y cualquier bloguero en general: para convertirse en una referencia (algo que no creo que tenga que ser un objetivo en sí, pero que no tiene nada de malo, aporta mucho y ayuda a crecer), yo entiendo que es importante cuidar cómo se escribe. Dos razones de entre muchas posibles: por la imagen de cuidado que transmite y porque el esfuerzo ayuda a aclarar las propias ideas.
Recuerdo Muerte accidental de un anarquista como una de las obras que más me despertó la pasión por el teatro: el texto parecía saltar de las páginas y hablar con vigor de muchos de los temas que me inquietaban a los 17 años (y no han dejado de inquietarme desde entonces, aunque hoy no los vea igual): libertad, autoridad, anarquía, justicia, violencia… No traigo de momento más consideraciones personales que esa, a la espera de releerlo; pero anoto que Miguel Ángel Lama ha reseñado una representación del grupo Suripanta en Cáceres, en su blog Pura Tura.
Los días 19 y 20 de abril se celebra en Alcalá de Henares un encuentro de músicos tradicionales, bajo el lema de «De rabeles y Quijotes». Tenéis el programa completo en Aula de música.
—Para que con más veras pueda vuestra merced decir, señor caballero andante, que le agasajamos con pronta y buena voluntad, queremos darle solaz y contento con hacer que cante un compañero nuestro que no tardará mucho en estar aquí; el cual es un zagal muy entendido y muy enamorado, y que, sobre todo [= además], sabe leer y escrebir y es músico de un rabel, que no hay más que desear.
Apenas había el cabrero acabado de decir esto, cuando llegó a sus oídos el son del rabel, y de allí a poco llegó el que le tañía, que era un mozo de hasta veinte y dos años, de muy buena gracia.
Un estupendo poema ilustrado de Carmen Costas, alumna de quinto curso del CEIP Mestres Goldar de Vigo, que sabe crear un buen ambiente de misterio en torno de la protagonista. Mi humilde sugerencia de mejora: intentar que tenga una música más regular. (Para ver la imagen ampliada, pulsa aquí).
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Incluyen (entre otros apartados) cifras y estadísticas, estudios de tendencias, notas sobre el eco de la LIJ en la prensa general, y varios monográficos con especial atención a la literatura hispanoamericana.
Un grupo de pintores de Cárdenas, municipio natal del poeta y pintor mexicano Níger Madrigal, ha organizado una exposición de pintura para «apapachar» y presumir de la obra de este autor. Lástima que el artículo que utilizo como fuente solo muestra una imagen. Habría sido interesante poder ver con más detalle la relación entre la poesía para niños y las artes plásticas. La nota completa, aquí.
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(Foto de Juan de Jesús López, procedente del artículo citado.)
Recientemente, varias personas han tenido la amabilidad de escoger este blog como receptor del “premio Arte y pico”. Que yo sepa: Elisa, en Actimoliner; Merche, en Educadultos; María, en Enmilbatallas (“premio Desafío”); y en catalán, Roser, en Antaviana, y Dolors, en Poemem. ¡Gracias! Lo entiendo como un estímulo para seguir en los ratos malos, cuando poner una palabra en el blog puede costar una hora que —el tiempo es limitado— le robo al trabajo o, peor, a mi gente. Para pensar que importa dedicar ese tiempo a escoger la imagen o rehacer una frase por décima vez. (Con amor a lo bien hecho, pero sin caer en el blogoholismo, por decirlo con la facilidad inventora del inglés.)
La cuestión es que, aunque eso me da una alegría y me supone un estímulo, por lo general doy las gracias y rompo la cadena. Para que no se entienda como un desprecio, quizá convenga que me explique. Soy algo particular a este respecto. (O no tanto.)
En la práctica lectora, las etiquetas, las categorías y los grupos de edades se pueden diluir sobremanera. Conocía, por ejemplo, las tertulias de literatura infantil de dos librerías: Diagonal, de Segovia, y Al·lots-El petit príncep, de Barcelona. Hace unos días, el azar de la red me ha llevado a recalar en el Club de lectura Pomelo, de Albacete, cuyo blog podéis leer aquí y cuyos participantes se definen de esta forma concisa y exacta: «Adultos que disfrutamos leyendo literatura infantil».
Pues eso es lo que nos pasa a muchos, aunque Don Severo y Doña Adusta nos miren a veces con el ceño fruncido: y es que hay libros y propuestas artísticas que son, sencillamente, todo un placer: el placer de la sorpresa, el de la sonrisa, el de la reflexión posterior, el de seguir viviendo a plena curiosidad, en un mundo abierto y por hacer.
Eklektikós, de María, es un blog completo y sensato sobre las posibilidades de la educación en casa. Yo lo visito con frecuencia, tanto por coincidencias personales (tengo una hija poco menor que Joel) como profesionales (se publican comentarios de lectura de una gran cantidad de álbumes ilustrados).
Incluye toda una trayectoria lectora de un niño, Joel, que tiene ahora unos tres años y medio; en las últimas semanas, también los primeros pasos de su alfabetización. A mi modo de ver, el blog de María destaca por una perspectiva amplia y abierta, crítica y autocrítica, además de organizada. El sitio se centra en el crecimiento de Joel, los estímulos que recibe, su respuesta a ellos (con distintos grados de libertad o acompañamiento) y diversas reflexiones y lecturas sobre ese proceso de educación. Aparte de a la formación (pre)lectora de un niño, dedica mucho espacio a otro de los centros de atención de este blog: la creatividad infantil, ya sea de pintura e ilustración o de otras manualidades. Muchas veces, mediante un proceso combinado de lectura/alfabetización y expresión creativa, con lo que el aprendizaje se desarrolla como un ciclo en espiral, más que linealmente: letras y libros-arte-vida-letras y libros…
Cada maestrillo sabrá, pero yo entiendo que la lectura arraiga mejor así, cuando se entrelaza con otras expresiones artísticas y con la vida diaria. Cuando los libros se reservan para el martes de los cuentos o el rincón de las buenas intenciones, me parece que se confunde el comer bien con el atracarse de lechuga una vez cada quince días. Es mejor que los libros se pringuen de huevo frito, cuando haga falta. Como el álbum de Pep Bruno y Mariona Cabassa que encabeza esta nota.
Biblioactiva, de Clara G. Sáenz de Tejada, es un sitio complejo, que mezcla la perspectiva personal y la profesional en una mirada conjunta hacia el mundo de la biblioteca, las bibliotecas escolares, las lecturas para niños y adolescentes, la lectura en general y la narración oral. Si no lo conocéis, os animo a visitarlo.
El V premio de poesía infantil Luna de aire se ha concedido al libro Estelas de versos, presentado por Rafael Cruz-Contarini y Antonio García Teijeiro. ¡Felicidades! Más información sobre el fallo del jurado, en este enlace.
Como mera anécdota, creo que es la primera vez que el premio recae sobre poetas bastante conocidos, con varios libros de poesía para niños a sus espaldas. Estelas de versos aparecerá en la colección Luna de aire, del CEPLI, dentro de unos meses. No sé aún quién lo ilustrará, pero lo recogeré cuando lo sepa.
Desde este momento se pueden consultar ya las bases de la VI edición, en este enlace.
Dos de los poquísimos críticos que se ocupan de la literatura infantil han publicado en fechas recientes un panorama que no invita exactamente al optimismo. Con distinta extensión y muy distinto estilo, vale la pena leerlos a los dos.
«… Las dos situaciones antes apuntadas no son más que síntomas del avance y consolidación de la paraliteratura destinada al público infantil y juvenil: de esas obras de apariencia literaria que responden exclusivamente a necesidades comerciales y se ajustan a una fórmula exitosa. … son escasos los [autores] que tienen algo propio que contar. A esto se debe la preponderancia de temáticas sociales extraídas de los noticieros y del periódico, la proliferación de polizones en la conmemoración del quinto centenario de la muerte de Colón, el cansino compromiso y óptica rousseauniana con que variopintas minorías y discriminados oprimen las colecciones juveniles de los principales grupos editoriales, el resurgimiento del libro rosa o la plantilla fantástica caza recompensas. …»
Gustavo Puerta, “El emperador está desnudo” [http://www.elcultural.es/HTML/20071220/LETRAS/LETRAS21998.asp; enlace roto]
«… Si esto muchas veces no es así [y ahora no hay una orientación para el lector infantil] se debe a que la literatura es cada vez más un mercado, y la LIJ especialmente. Entre otras manifestaciones, esto se refleja en que las editoriales cortejan a los colegios pues si consiguen que den prioridad a sus libros, las ventas crecen no de uno en uno sino de cien en cien. Algunos colegios y profesores se dejan querer pues, piensan, así consiguen libros para ellos a más bajo precio y tienen solucionadas algunas actividades con sus alumnos. Esto, tan útil, puede ser corruptor, y lo es, en no pocos casos, cuando la consecuencia es recomendar libros de baja calidad y no se intenta seriamente darle al niño siempre lo mejor, venga de donde venga. …»
Esa presión de la escuela es quizá la principal deformación del mercado; lo que le ha dado buena salud económica y en cierta medida ha originado un boom de la LIJ, pero a la vez, ha derivado en una primacía de las buenas intenciones muy por encima de la buena literatura. Para saber a dónde vamos, quizá se puede echar un vistazo a un club de una editorial estadounidense. Los maestros compran los libros con descuento y, cuantos más libros del club compren sus alumnos, las aulas reciben más regalos. El maestro “invita” a los padres a participar con cartas preparadas por la propia editorial y los padres pueden invitar al maestro con el otro texto “amablemente” redactado por la editorial. Y si te niegas a comprar… ¡sabe que tus niños se verán privados de materiales gratuitos! Todo vale, hasta el chantaje.
La relación de las editoriales y la escuela no es nueva, claro. Los comerciales hacían y hacen lo que pueden para vender sus libros de texto y de lectura a comisión, y si pudieran, regalarían viajes como hacen algunas farmacéuticas con los médicos. Lo que a mí me ha llamado la atención es la desfachatez del sistema, expuesto con franqueza e incluso preparado en pastillitas para el consumo instantáneo (¿no tiene su miga, ese “Sincerely” con el que se firma una carta escrita por un departamento de márketing?).
Ante la intensificación, queda confiar en que llegue a cuantos más niños mejor, en cuantos más países mejor, una educación pública universal bien financiada, con bibliotecas escolares seleccionadas por profesionales independientes. También como autor: me encanta ir a las aulas, pero confío en que nunca me llamen porque sumo puntos…
Sobre bibliotecas escolares, hay mucha actividad en la red. Si tuviera que escoger algunos primeros pasos posibles, os diría de visitar los blogs Gurrión o Lectura y biblioteca (este, sin actualizar desde hace unos meses, pero con el fondo consultable).
En el sitio de Avi he encontrado una reflexión que, con toda su brevedad, me ha parecido clave, a la luz de mi experiencia (a otros les parecerá prescindible u obvia, no pretendo dar lecciones). Pero a mí, en el instituto y aun algo más tarde, me habría ido bien para dar un salto que solo di más adelante… aunque en aquella época agitada, quizá me lo advirtieron y no le presté siquiera oídos.
Preguntan: «¿Cuándo se convierte uno en escritor?».
Avi responde: «Según creo, cuando dejas de escribir para ti mismo o para tus maestros y comienzas a pensar en los lectores».
En la adolescencia, tendemos a despreciar la retórica, a escribir con el corazón y a negarnos a pensar en quien nos pudiera leer (o incluso a lucir el lema de «Yo escribo para mí mismo»). Pero negarnos a cuidar la forma de lo que escribimos —no solo palabra por palabra, sino pensando también en el argumento y la trama, en quién cuenta la historia, desde qué punto de vista y por qué, o en la construcción de los personajes— es el camino más corto para que fracase la comunicación. En otras palabras: para que lo que podría ser una historia apasionante suene solo a chiste aburrido y estrepitosamente mal contado. Si quieres ser escritor, no hay más: tienes que dar el salto.
(Este blog salta ahora hasta el 10 de enero, más o menos, para descansar y también reflexionar un tantico. Pero iré leyendo y respondiendo a los posibles comentarios, aunque sea con la demora propia de las fiestas.)
Los blogs de ilustradores* forman una sección que me gusta visitar con frecuencia y voy ampliando los enlaces en la medida de mis posibilidades. Ahora he creado una sección de vínculos automáticos a las actualizaciones de una selección posible de fuentes,** que podéis ver en la columna derecha, bajo el título de «Arte nuevo en los blogs de ilustración».
«Arte nuevo», porque la ilustración es arte y muchos autores buscan formas novedosas de transmitir con sus imágenes; y «Arte nuevo», también, por Lope de Vega, que con esas mismas palabras pedía respeto para sus comedias, con las que casi todos ganaban más dinero que él.
Hablando de literatura ilustrada, en este pdf podéis ver las bases completas del premio Tombatossals (hasta el 28 de enero); este pdf son las bases completas. En esta nota anterior recopilé los concursos de los que tengo noticia.
Y para comenzar a despedirme temporalmente (no habrá notas nuevas durante las fiestas),*** primero un villancico nada convencional, de una Gloria Fuertes a la que apenas se conoce, publicado por Elisa en Actimoliner; y como imagen, este pescador de estrellas de Samuel Ribeyron (en su blogencontraréis una serie y a mayor tamaño):
*Ilustradoras e ilustradores, por si alguien necesita la aclaración.
**Es fácil hacerlo con Google Reader o Yahoo Pipes, por ejemplo.
***Los comentarios siguen abiertos, claro. Como dice y dibuja el ilustrador Nacho Gómez, «un blog se alimenta de… tus comentarios».
Las editoriales se están acercando poco a poco a los blogs, que permiten, en algunos aspectos, una comunicación más dinámica y, sobre todo, más abierta a los lectores.
Tengo noticia de estos (en orden alfabético inverso, por variar un poco):
No es fácil encontrar librerías con especial interés en la literatura africana. Por eso me apetece hacerme eco de dos de ellas. Aunque sean escasas, tampoco serán las únicas; si queréis, podéis indicar otras en los comentarios.
Una es la Llibreria La Ploma, de Barcelona, situada cerca de la Sagrada Familia. Tiene web y blog propios. No tengo mucha ocasión de visitarla, pero siempre me han acogido muy bien. Allí encontré, por ejemplo, la esmerada edición y traducción de La niña que creó las estrellas. Relatos orales de los bosquimanos |xam, del filólogo José Manuel de Prada, pero también cuentos infantiles que no había visto en ninguna otra parte.
La segunda es Litterae Mundi, de Bilbao, que se define más ampliamente como librería intercultural, con atención especial a África, Asia, América y también la Europa oriental. No he tenido oportunidad de visitarla en persona; su catálogo recoge mucho material de literatura infantil, a mi entender con muy buen criterio.
Nota del 13 de diciembre: Con Valor, que recientemente se ha trasladado a Opinión con valor, recoge un dato que yo desconocía: que Litterae Mundi se integra en un proyecto de recuperación urbana premiado por la UE, según se puede leer en El Correo Digital. Más motivos para una visita, si cabe…
Una reflexión crítica interesante de José Luis García, un dramaturgo con muchos años de experiencia en el teatro para niños:
«Llevo mucho tiempo escribiendo y revisando guiones para televisión y teatro, tanto para mi compañía [Marimba Marionetas: web| blog] como para otras. Y cada vez más me preocupa qué deben decir, qué deben contar los guiones de teatro para niños y niñas. … Yo no voy a deciros aquí cómo debe ser un guión de teatro para niños —no es tal mi osadía—, sino compartir con vosotros ciertas reflexiones que ido haciendo a través de los últimos años en relación con mi interés por la psicología cognitiva. Ésta trata de entender porqué pensamos como lo hacemos y qué mecanismos nos llevan a pensar de una determinada manera.»
Seguid leyendo en Titerenet, un sitio que abrió camino a la presencia de los titiriteros en la red, anda camino del noveno aniversario y está repleto a rebosar de información sobre el mundo de los títeres, las marionetas y el teatro de animación (no solo para niños). A un nivel mucho más modesto y si os apetece seguir en el mundo de los títeres, podéis ver también nuestro sitio de Can Titella.
Para celebrar el día mundial de la infancia, la biblioteca municipal del Fórum Metropolitano de La Coruña prepara una muestra de libros narrados por niños y adolescentes para adultos. Podéis ver la lista completa en este enlace.
Cuando la ilustración de un álbum infantil se concibe a sí misma como arte, no como apéndice ni acompañamiento, una de sus posibilidades es dialogar con alguna de las obras o estéticas de la esfera artística. Para que no sea gratuito, el diálogo debe apoyarse en el argumento e integrarse bien en el conjunto; luego caben actitudes muy distintas: el guiño, el humor, el recuerdo, el homenaje o incluso la crítica.
A su vez, el lector puede responder a ese diálogo con su propia voz crítica: la referencia es manida, o no la termino de ver clara, o es un buen golpe de humor, enriquece porque abre otra dimensión de sentido… Cada caso y cada lector dirán, de un extremo a otro.
Pero si la conversación arte-artista se muestra en un álbum, además, eso permite a los mediadores seguir el camino abierto para llevar a los niños a pasear por los terrenos del arte en general. Es una puerta abierta, una invitación.
Así que yo me alegro de que Maurizio Quarello haya decidido ilustrar con la imagen de arriba (un esbozo, por ahora) la contraportada de Ojobrusco, un cuento cuya peripecia termina con estas palabras (aunque no sean las últimas del álbum):
…porque ahora Ojobrusco solo come
repollos hervidos.
¿Queréis saber cómo fue que el pirata pasó a llamarse “Patapalo”? Nos lo cuenta Abel, de segundo de Primaria, en el blog O recanto de MIK, de la biblioteca escolar del CEIP Mestres Goldar: «Había una vez un pirata que un día…»
Encontraréis aún más cuentos escritos por los alumnos del Mestres Goldar en Ti tamén contas.
(La imagen procede de aquí, aunque se halla en varias tiendas de la red.)
Un breve para contaros que Camino a casa, de Rafael Yockteng y Jairo Gabriel Buitrago, ha recibido el premio A la orilla del viento en su edición de 2007. Asimismo se ha concedido una mención honorífica a la obra Segundo Acto, de Marco Javier Chamorro Aldas. Más información, incluidas algunas valoraciones del jurado y detalles sobre sus miembros (autores e ilustradores de calidad contrastada), en esta nota de Fondo de Cultura Económica.
¡Felicidades!
En Cuatrogatos podéis ver una imagen de celebración del Día del Libro de 2003, encargada por el IBBY brasileño a Rafael Yockteng, con texto de Ana María Machado. En el álbum de ilustradores colombianos de Pie de página hay también un pequeño apartado para Yockteng. La cubierta de arriba pertenece a Blanca Flor, una princesa maya, de Víctor Montejo.
Según una nota de Europa Press, Carmen Pacheco, escritora novel de 27 años, que en la actualidad trabaja en una agencia de publicidad madrileña, ha obtenido el premio Leer es Vivir de literatura juvenil por su obra El misterioso asesinato de Oz. Se trata de una novela breve, que mezcla ciencia-ficción y literatura policiaca.
El premio de literatura infantil ha quedado desierto, por segundo año consecutivo y por quinta ocasión en los últimos nueve años. En esta página de Everest se puede consultar la lista de premiados desde 1997.
He recibido esta nota como suscriptor del boletín de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y me parece oportuno reproducirla, porque las bibliotecas son espacios clave de la sociedad moderna: por su difusión de libros de calidad más allá de su periodo como novedades; por su apertura a muchas variedades artísticas, como el cine y la música; por su carácter gratuito y, por tanto de igualdad; por su atención a las necesidades, gustos y voluntad de los lectores; por el fomento de la lectura en general y, en especial, en las salas de infantil; y, en muchas zonas rurales, por ser el punto central del acceso a la sociedad de la información. Mucha negrita en tan poco espacio, ¡y luego hay que ver lo que pueden escatimarles algunos presupuestos! Así que muchas felicidades a todos los que han participado en la convocatoria, también a los no premiados.
El Club de Lectores Kirico, creado por una red de librerías españolas con especial interés en la difusión de la literatura infantil y juvenil, ha creado una selección comentada de libros de misterio llamada Misterios con lupa. Está organizada en lecturas a partir de 3, 6, 9 y 12 años; aunque algún libro vale incluso para prelectores más pequeños de 3 años, como el de Maisy en busca del tesoro pirata, de Lucy Cousins (a riesgo de que le rompan las pestañas, pero es un libro para jugar, no solo para mirar). Este es un ejemplo de ficha:
Juego de pistas en Volúbilis
Max Ducos
Lugar: Madrid
Editorial: Kókinos
Año: 2007
ISBN: 84-96629-13-9
RESUMEN
Cada casa oculta un secreto, y Villa Volúbilis no va a ser una excepción. El misterio comienza al descubrir, por casualidad, un cajón oculto donde aparece una llave con un mensaje. Así comienza una intriga, con 10 pistas encadenadas, que la niña protagonista debe ir resolviendo y que le conducen por las distintas habitaciones de la casa. El recorrido por cada una de las estancias de esta moderna mansión, inquietante y solitaria, aporta interesantes sorpresas e invita al lector a explorar su propia casa.
TEMA PRINCIPAL
Detectives.
TEMAS
Juego de pistas. Misterio. Secretos.
PERSONAJES
Niñas.
SI TE HA GUSTADO, TE GUSTARÁ
Claude Ponti. Blas y el castillo de Ani Versario. Barcelona: Corimbo, 2005
La página incluye las opciones de Comentar, Leer opiniones o Recomendar. En el apartado Kirikoteca/Histórico de libros podéis ver otras selecciones. En Librerías Kirico, el conjunto de libreros que forman parte de la red.
El libro Rutinero, del mexicano Níger Madrigal, ha obtenido el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños en su edición de 2007. Tenéis más información sobre el autor, el concurso y el jurado en Fundación para las letras mexicanas. La edición cuenta con hermosas ilustraciones de María Wernicke. Pulsad en la portada para ampliarla.
La revista de literatura infantil y juvenil Babar, que toma su nombre del elefante creado por Jean de Brunhoff en 1931 (ver wikipedia en francés), nació en 1989 a iniciativa del maestro, escritor y editor Antonio Ventura y un grupo de alumnos del que era entonces su colegio. Los primeros números, hasta su conversión en revista virtual, pueden leerse en la hemeroteca de la biblioteca Miguel de Cervantes. Recientemente ha «cumplido» 1001: su lista de distribución, en la que participan personas de todo el mundo hispanoparlante, tiene ya más de mil miembros. ¡Mil y una felicidades!
Como preámbulo de la participación de Colombia en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, se inaugurará en la Biblioteca Nacional de Colombia, a partir del próximo lunes 8 de octubre y hasta el 31 del mismo mes, la exposición Ivar y sus amigos. Esta exposición infantil representará al país en la 21ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a partir del próximo 24 de noviembre.
El colegio infantil Tremañes, de Gijón, que mantiene el blog Hablemos de literatura infantil junto con la Scuola dell’Infanzia Noverasco di Opera, ha recopilado una completa «Osoteca» para la que propone las siguiente utilidades:
Creemos que los materiales contenidos en la Osoteca pueden tener, entre otros, los siguientes usos: proyectos de animación a la lectura, proyectos de investigación sobre los osos, selección de nuevos fondos bibliográficos para bibliotecas, actividades de presentación de libros, trabajos de creación literaria, decoración de bibliotecas y espacios educativos, preparación de materiales para prácticas de clasificación/seriación o de barajas tipo memory, tareas de expresión plástica, fabricación de puzzles, elaboración de títeres y marionetas, creación de presentaciones audiovisuales, selección de fondos de escritorio y salvapantallas para los ordenadores de aulas y bibliotecas, etc.
Además, como buen proyecto abierto, piden la colaboración de los lectores para la ampliación y mejora de la Osoteca.
En la imagen, uno de los mejores libros sobre osos que conozco, para prelectores y primeros lectores: We’re Going on a Bear Hunt, de Michael Rosen y Helen Oxenbury. Hay traducción al español en Ekaré.
Muchas veces nos preguntamos si los niños leen mucho o poco, bien o mal, y quizá tendemos a caer en los extremos: o el pesimismo de «solo les interesa la consola» o el optimismo de «leen muchísimo más de lo que pensamos». Una de las formas de escapar a esos círculos viciosos en los que hay más opinión que fundamento es comprobar los datos disponibles, por ejemplo, a través de las bibliotecas. ¿Qué se presta más? A fin de cuentas, exceptuando los libros de Umberto Eco, lo más prestado es lo más leído…
Algunas bibliotecas hacen públicos sus datos. Del opac de Navarra, por ejemplo, copio abajo los datos que publicó para el primer trimestre de 2007. (Si no veis la lista, pinchad aquí para ampliar la vista del artículo.) Aunque sin generalizar de más, se pueden sacar conclusiones sobre los gustos de los jóvenes y, en el caso de los más pequeños, de sus tutores: fantasía y realidad, humor, autores españoles o extranjeros…
Al hilo de una pregunta en el foro de Babar, se me ocurre que puede ser útil recopilar las bases de los concursos de creación específicos de la poesía para niños en español. Mencionaré solo los internacionales.
Salvia suele hacerse eco de toda clase de concursos —incluyendo un aspecto importante como es el de los poemas escritos por niños— en su Bibliopoemes. Hay muchas bases de premios literarios en el completo y muy recomendable sitio de Eldígoras.
Suerte a los que os animéis a participar. En la imagen, portada de Rima rimando, de Carlos Lapeña, premio Luna de Aire de 2007, ilustrado por Antonio Santos.
Leo esta nota en el Cuaderno de apuntes del escritor Pedro Villar, y aprovecho para copiarla y animaros a un tiempo a visitar la exposición y a consultar el sitio de Pedro. Conoceréis a Pedro por El bosque de mi abecedario, ilustrado por Miguel Calatayud y publicado por Diálogo. Y si no lo conocéis, ¡venga, a la biblioteca o a la librería, que ya tardáis! (Brosquil ha editado también una versión del traductor y escritor valenciano Marc Granell: El bosc del meu abecedari.)
La exposición estará en la Casa de Cultura de Villena (Plaza de Santiago, 2).
“Animales en su tinta” en Villena
La exposición de imágenes de álbumes infantiles ilustrados y otros objetos tridimensionales, cuyo comisario es Miguel Calatayud, llegará a Villena (Alicante) el próximo día 9 de noviembre, con motivo del XXV aniversario de la Biblioteca Pública Miguel Hernández. La inauguración es a las 20:30.
“Animales en su tinta” ha sido expuesta con anterioridad en Alicante, en el Salón del Libro Infantil Ilustrado y en “Leer León”. La muestra recoge una cuidada selección de imágenes y recorre la ilustración infantil y juvenil desde sus orígenes a la actualidad, con el tema de los animales como referente.
Sàlvia, de la biblioteca alacantina de Cocentaina, que manté entre d’altres els blocs de Poesia infantil i juvenil i de Pinzellades al món (que us recomanem visitar regularment, perquè són molt enriquidors), ha tingut l’amabilitat de concedir a aquest lloc un «Thinking Blogger Award». Per a agrair-li, em vaig posar a jugar amb un dels poetes més lúdics que conec, l’americà Shel Silverstein, un autor de qui també parlo en aquesta nota (poemes en anglès) i aquesta altra (poemes en castellà).
Això en va resultar:
LA CANGUR
La senyora Glamur em sol fer de cangur.
I quan tornen els pares,
els entrega un bossot
i els explica: «Aquí està; s’ha pres tot el sopar».
I se’n va, d’un gran bot!
RAT-EN-PENA
De matí, el rat-penat
es queixa de costum:
«Enceneu-me la fosca,
que em fa nosa la llum!»
El costum dels TBA passa per anomenar ara cinc punts de la xarxa blocaire que em facin rumiar. Però no ho faré fins més endavant, si em disculpeu, per simple desconeixement d’aquest infinit al que gairebé acabo de llençar-me. A la columna de la dreta trobareu molts vincles que em semblen interessants.