Flamboyant es una nueva editorial de Barcelona que ha iniciado su producción con la colección «Pequeños grandes tesoros»: libros editados en inglés en el siglo XIX, curiosos y a veces divertidos.
El libro con sentido nació como respuesta a los limericks de Edward Lear, figura clave del nonsense («sin sentido») y es un libro humorístico, irónico y sarcástico.
En Terroncitos de azúcar, para lectores más pequeños, aparecen personajes infantiles con sus juegos e historias.
Se editan en un formato de 24 x 20 cm, ilustrados a color (con la reproducción de las imágenes antiguas). Se presentan en traducción rimada (aunque no métrica) de Abel Ramon Vidal. Como en todo lo que tiene que ver con la traducción de poesia, para futuros proyectos yo sería partidario de incluir un breve apéndice con el texto original.



4 respuestas hasta el momento ↓
iris // 2 07 2009 a 4:30 pm |
Quina notícia més bona! Tenen molt bona pinta aquests llibres…
darabuc // 2 07 2009 a 6:18 pm |
Són curiosos de veure. L’humor del XIX és estrany, amb molta mala llet en alguns aspectes, molt parat en d’altres on no acabes de veure a on va l’anècdota. Amb un amic xerràvem de si són realment llibres per nens o si ja són més aviat llibres per adults curiosos. Personalment no ho tinc clar, però tendeixo a pensar que més aviat el segon. És clar que depèn molt del mediador…
Per cert, es poden trobar també en català. (Avui és dels pocs dies on la nota és igual als dos blocs.)
JOSE MARIA // 1 10 2009 a 3:41 pm |
Hola amigos de la editorial Flamboyant:
Soy un dibujante, pintor y realizador de películas con bastante experiencia en ilustración de libros, juegos… para editoriales infantiles y juveniles.
Me ha parecido interesante vuestra propuesta y el tipo de dibujos que acompañan a los textos, por lo que en el caso de que necesiten un dibujante estaría encantado en colaborar.
Les adjunto la dirección de mi blog que tiene dibujos y cuadros míos.
Si quieren mas ilustraciones se las enviaría.
Un saludo.
darabuc // 1 10 2009 a 3:57 pm |
Hola, José María:
Creo que, aunque ellos estén pendientes de lo que se dice en la red de su trabajo, sería mejor que contactaras directamente con los editores, por vía de su página web o su blog.
¡Suerte!